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UN DÍA DE LLUVIA EN EL ZOO

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UN DÍA DE LLUVIA EN EL ZOO

Autora: Isabel Pin

Editorial: Lóguez

A casi todos los niños y niñas les gusta jugar al escondite y cuando son más pequeñitos el típico juego de cucú-tras suele dejar escapar sonrisas y hasta carcajadas. A casi todos los niños les gustan los animales y los zoos, donde pueden contemplar animales majestuosos que no suelen ver habitualmente.

Este cuento combina a la perfección estos dos elementos: escondite y animales. Por sus páginas llenas de solapas discurre una historia divertida que convierte la lectura en un juego y que engancha a los peques:

Ana va de visita al zoo con su papá. Empieza a llover y los animales tienen que buscar refugio. Las diferentes casas adoptan sus formas, con lo que se incorpora al libro la adivinanza visual de resolver por la forma -más que evidente- qué animal encierra cada una.

Es un libro de tapas duras que facilita su manejo, ideal para manos menudas. Las ilustraciones son minimalistas pero muy bellas, de colores tenues y cálidos que dominan sobre el texto.

Una divertida propuesta para los cursos de Ed. Infantil, que permite una lectura compartida en la que los pequeños pueden participar de manera activa.

Otros libros de la autora:

El pequeño agujero

Editorial Lóguez

Cuando todos regresaron más pronto a casa

Editorial Lóguez

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ABECEDARIO DEL CUERPO IMAGINADO

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Abecedario del cuerpo imaginado.

Mar Benegas y Guridi.

Editorial A buen paso, 2013.

  • “A mí es que no me gusta la poesía, profe…”

¿Cuántas veces habré escuchado frases como ésta a mis alumnos?

Y tampoco es de extrañar. Cuando uno mira los poemas que aparecen en los libros de texto, encuentra solamente ripios y poemillas con rimas fáciles y temas excesivamente infantiles (la mariposa se posó en la rosa y la niñita cogió una florecita), hasta que de repente un ejercicio propone un análisis métrico y estilístico de la Égloga III de Garcilaso…

Menos mal que hay vida más allá de los libros de texto. Menos mal que hay obras absolutamente maravillosas como el Abecedario del cuerpo imaginado, de Mar Benegas, con ilustraciones de Guridi.

El libro, editado por A Buen Paso, es de esos que, aunque sólo sea como objeto, ya es precioso. Con una encuadernación japonesa, formato grande y alargado, color púrpura… En su interior, 27 haikus (poemas breves, de tres versos de 5, 7 y 5 sílabas), 27 ilustraciones, y toda una ventana abierta a la poesía.

Al final, Mar Benegas explica mejor que nadie qué son los haikus, y cómo escribirlos.

Y así me puse yo manos a la obra con mis chicos y chicas de 1º de ESO. Habían quedado fascinados con el libro y les conté, además, que había conocido a Mar, que me lo había dedicado y que me había dicho que, si ellos escribían algo, le gustaría que se lo mandase. Y escribieron, claro. Con una ilusión mayor de la que habían puesto en ninguna otra actividad hasta entonces. Nos saltamos un poco las normas: hay primeras personas, hay emociones, alguna metáfora, no todos hablan de la naturaleza… Pero son suyos. Y es poesía, creo:

El pegamento

es para pegar cosas;

no une a la gente.

Él me quería

sólo por interés.

No sé qué hacer.

El malherido

pensó en la luna fría

aquella noche.

Yo lo maté

sin ninguna piedad…

¿despertará?

Todos los días,

cuando salgo a la calle,

oigo silencio

Tiembla la casa

con tantas ilusiones

que se derrumba.

El mundo quiere

lo que nadie consigue

¿Qué pasará?

Es el invierno:

La colina sin nombre

entre la nieve.

Sabana asiática,

lugar de plantas secas

sin gota de agua

La pumarada

Nacimiento de frutas

Solo manzanas

La ciudad viva,

fuente de inspiración,

corre con prisa.

Escribo Haikus

para clase de Lengua

¿Estará bien?

Es navidad.

Espero los regalos

con ilusión

Yo soy un mago.

Hago trucos con cartas.

Gente feliz.

Qué raro es él…

Por las noches se va

y nunca vuelve.

Es el amor

una guerra imposible.

¿Podré ganar?

Después de aquello

nunca nada volvió

a ser lo mismo.

Gotas acuáticas

salpican el paisaje

de la existencia.

Viajo en el cuadro,

camino los colores.

Amo el museo.

La luna es blanca

El gesto de su cara

muy blanco y frío.

Escribieron los haikus, primero a mano y después a ordenador, para mandárselos a Mar (que hay que trabajar también la competencia digital…). Luego, yo dije “¿Los ponemos en una cartulina y los colgamos en el corcho? Y ellos, que tienen una sensibilidad poética absolutamente extraordinaria, propusieron: “Sí, pero de forma individual, cada uno en un trocito que recorta con la forma que quiera… Y mira, profe, estamos hartos de ese cartel que tenemos ahí, que dice “¿Te gusta correr?” ¿Y si ponemos que lo que nos gusta es volar?”

Pues eso. A mis alumnos de doce años les gusta volar. Y les gusta la poesía.
(Emma Cabal)
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SOPA DE CALABAZA

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Sopa de calabaza.

Helen Cooper.

Editorial Juventud

 

Un gato, una ardilla y un pato viven en una cabaña blanca en un huerto de calabazas. Todas las noches hacen sopa de calabaza; para su elaboración cada uno tiene asignada una tarea. Reina la paz en la cabaña.

Pero un día, uno de ellos decide que quiere cambiar la norma establecida. ¡Él hará la tarea de otro! Éste, claro, se opone.   Surge entonces la necesidad de reajustar las conductas por el desequilibrio producido. Esto salvará la situación, pero no existe la certeza de que tenga validez en el futuro.

El relato tiene entrañables y delicadas ilustraciones, predominando diferentes tonalidades de verdes y naranjas.

La autora juega con las imágenes: alejándolas y secuenciándolas si quiere expresar movimiento -el mismo que imprime al texto con frases cortas para agilizar la lectura- y acercándolas a modo de zoom, a veces a doble página,   si quiere que observemos los sentimientos que nos transmiten los personajes, con textos más amplios cuando el lector tiene que hacer una pausa para observar y una lectura más reposada. En ambas abundan los detalles, lo que le da ese aire cálido y delicado.

“Sopa de calabaza” puede aplicarse al mundo real. A nuestro puesto en la sociedad.  ¿Estamos desempeñando la tarea que mejor hacemos y nos hace felices? Deberíamos saberlo. Sería interesante.

El Centro de Infantil en el que se aplicó esta actividad tiene un huerto ecológico, por esto la lectura del cuento “Sopa de calabaza” tiene un especial significado para ellos.

Una vez leído el cuento acompañado de la música de LuaR Na LUbRe, se prepara la sopa de letras. Para su elaboración debemos verter en la olla letras sueltas y paquetes de letras (para facilitar el trabajo, ya que las aulas son de 4años) que contengan las palabras SOPA, CALABAZA, ARDILLA, PATO, GATO. Después de remover bien, cuando ya esté hecha, repartimos los paquetes en platos, uno para cada equipo, para que construyan la palabra y la coloquen en la “sopa de letras”. Todos los niños removieron la sopa y la “probaron” para dar su opinión y saber si está en su punto.

Se repartieron semillas de calabaza para plantar en su huerto y está previsto preparar buñuelos de calabaza cuando se cosechen .

Marisa

sopa de calabaza