HE JUGADO CON LOBOS

He jugado con lobos

Título: He jugado con lobos

Autor: Gabriel Janer Manila

Editorial: La Galera. Pontevedra, 2005

Reedición: 2014

Págs: 128

EAN: 9788424649302

Si consultamos cualquiera de las numerosas sinopsis de la novela, nos contarán que un niño, Marcos Rodríguez Pantoja, fue vendido por su padre cuando tenía alrededor de seis años de edad para cuidar un rebaño de cabras en la zona de Sierra Morena. Tras una breve convivencia con un cabrero ya mayor, que allí vivía y que lo instruyó en lo indispensable, el niño se queda completamente solo en compañía de animales salvajes, siendo finalmente aceptado por una manada de lobos. Vivió en la cueva durante unos trece años, hasta que lo sacaron de forma abrupta a los diecinueve y se reincorporó a la sociedad.

 

Desde que leí esta breve novela, sentí que debía ofrecérsela a los alumnos, principalmente a los de 1º de ESO, por múltiples razones. La principal, la fuerza de la propia historia, ya que es un hecho real que sucedió en nuestro país hacia 1952 (la venta del niño) y se dio a conocer de puntillas en 1965, cuando lo capturaron. Si uno piensa que ese fue el mismo año en que nos visitaron “Los Beatles”, que Santana ganaba torneos internacionales, o que fue cuando se publicó la primera caricatura no clandestina de un ministro (Fraga Iribarne); cuando uno vuelve a pensar que hablamos de 1965 y que en nuestro país, un joven vivía como hace 790000 años, cuando se cree que el hombre dominó el fuego, somos conscientes de que esta historia nos sobrepasa irremediablemente.

 

Otra razón que avala la elección de esta novela desde hace ya cinco cursos, es la sencillez con la que está escrita. Podría profundizar más en el análisis sobre el estilo, el vocabulario empleado, la calidad literaria y sin duda alguna, resultarían cuestionados varios de estos aspectos; pero, para no resultar injusta, le reconozco un plus y es que gusta a TODOS los que la leen, incluyendo a los que nunca leen. Resulta una cualidad muy interesante para cualquiera que enseñe Lengua y Literatura, ya que no siempre se tiene ocasión de presenciar cómo los alumnos no lectores manifiestan sus opiniones, sus sorpresas, en definitiva, sus reacciones más espontáneas ante una lectura. Y sin duda alguna el verdadero secreto es la atracción que ejerce la biografía de Marcos, el saber que los hechos son en buena parte reales, el ser testigos del absoluto desamparo que soportó el niño desde que era muy pequeño, el presenciar atónitos la crueldad sufrida a manos de su implacable madrastra, el comprender que el niño fue víctima, por tanto, de la áspera sociedad de la época. A nuestros estudiantes les cuesta imaginar un mundo así y a sus doce años, frente a los seis del niño, son conscientes de la proeza del protagonista y narrador de la novela, son conscientes de encontrarse ante un verdadero héroe y de ahí su apasionada admiración y respeto. La parte en la que convive con animales como la zorra, el águila, la culebra y, sobre todo, los lobos, se vuelve igualmente fascinante para ellos. Y las posibles conclusiones que se extraen tras la lectura combaten cualquier atisbo de desilusión o desapego. Marcos lo tiene claro: a él nunca lo quisieron, de los hombres no recibió amor, solo en compañía de sus amigos de Sierra Morena se sintió aceptado y allí superó el riesgo de enloquecer engullido por tanta soledad gracias a los que él consideró su familia, sus padres: los lobos. Con una biografía así, el éxito está garantizado.

 

Para concluir, haré referencia a una experiencia insólita que vivimos en nuestro instituto el 20 de enero de 2016, día en que nos visitó Marcos Rodríguez Pantoja, acompañado de Maximino (amigo y “representante”). Mentiré si no admito haber estado tan o más nerviosa que mis propios alumnos, ya que todos éramos conscientes de que íbamos a vivir algo extraordinario. Pensándolo bien, un personaje real, el protagonista de una novela, iba a contarnos su vida en un tiempo y en un espacio compartidos. ¿Alguien se imagina que Robinson Crusoe hubiese existido y tras salir de la isla, visitase algún colegio de la época? Pues así lo veíamos nosotros. La expectación fue máxima y algo flotaba en el salón de actos que favoreció una comunicación especial: Marcos se soltó y se mostró mucho más simpático y locuaz que como aparece en otras entrevistas o vídeos de la red, nos contó sus episodios más dolorosos, sus miedos, sus hallazgos, como cuando inventó el fuego (¡de nuevo!); sus penurias, como cuando comió carne cruda y carroña al apagarse la hoguera de su cueva; nos imitó aves sirviéndose de una membrana de puerro, nos aulló… Se rio de su propio sufrimiento, se rio del infierno que vivió los primeros años tras su captura en la sierra, de la infinidad de cosas que desconocía de la sociedad, de las palabras, de la hipocresía de las personas…. Y seguíamos escuchando y preguntando y disfrutando y emocionándonos. Marcos se entregó totalmente sabiéndose querido y respetado. Nunca se observó tanta atención, nunca hubo tanta quietud, nunca hasta entonces, la Literatura se mezcló con sus vidas como en aquella mañana en la que Marcos nos visitó. Nunca me sentí tan agradecida de dedicarme a lo que me dedico y de haber tendido un puente entre lo que a mí me apasiona y sus inquietudes.

 

Olga Orviz

 

Advertisements

One thought on “HE JUGADO CON LOBOS

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s