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MIGRANTES

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Migrantes

Issa Watanabe

Libros del zorro rojo

Hace dos años, esta mujer dulce, de voz melodiosa y larga melena, tuvo una idea. En realidad era una idea que llevaba tiempo gestándose en su cabeza aunque ella aún no lo sabía y tenía que ver con un chico de Mali y un pasado en Mallorca.

Después llegaron unas imágenes demoledoras que contaban cómo los niños que huían de las guerras, de los tifones, del hambre, de la injusticia, dormían sobre el suelo duro de los bosques.

Y entonces esta peruana de voz pausada usó el don que le había sido regalado por los dioses de sus antepasados para dibujar con lápices de colores a unos animales que se lanzaban a la aventura de huir de sus países en busca de un futuro y una nueva patria. Porque la patria es aquel lugar donde estás en casa. Y la casa muchos la llevan a cuestas.

Gracias a la librería El Bosque de la Maga Colibrí, Issa Watanabe ha estado esta mañana en nuestra biblioteca y los chicos de 2º de ESO han tenido la oportunidad de escuchar cómo se gesta un álbum ilustrado, en concreto Migrantes.

La biblioteca esta mañana se ha llenado de palabras y color.

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Migrantes es una pequeña joya que aborda, con maravillosa sensibilidad y lirismo, un tema tan duro para el público infantil como es el drama de la emigración.

Dos momentos resultaron emocionantes con Migrantes: trabajarlo en clase con los alumnos, y escuchar a su autora.

En el diario local El Comercio, en su edición del sábado 9 de noviembre de 2019, se publicó un bonito reportaje a raíz de la presentación de este proyecto en la librería de El Bosque de la Maga Colibrí. El titular rezaba así: “De cómo explicar el horror a los niños”  y, efectivamente, ilustra muy bien el acierto de Issa Watanabe de tratar este tema a partir de una pequeña pero intensa historia, protagonizada por animales humanizados.

Es difícil describir la belleza de las ilustraciones de este libro álbum donde el fondo oscuro contrasta con los colores de sus protagonistas y donde cada dibujo contiene tantos detalles y enigmas como lecturas se hagan.

Una pequeña Muerte cadavérica pero ataviada con ropajes coloristas aparece en las primeras páginas acompañada de una gran ave azul. En su camino se encuentra con el grupo de animales-emigrantes en busca de una embarcación que los lleve al otro lado, a otra frontera que cruzar para alcanzar un lugar seguro donde poder seguir viviendo.

Leímos y trabajamos Migrantes con los niños y niñas de 2º de ESO, pero en cualquier otro nivel se podría abordar el libro. Junto con mis compañeras, Flor y Elena, planteamos diversas actividades que abarcaban desde el disfrute de la lectura hasta un análisis más profundo.

En algunas clases trabajamos la palabra que da título al libro, distinguiendo entre “migrante”, “emigrante” e “inmigrante”. Vimos un breve vídeo de Arturo Pérez Reverte que aclara muy bien la diferencia entre las tres palabras. Buscamos también más palabras derivadas y con el texto de la contraportada, del cineasta Theo Angelopoulos, trabajamos el campo semántico de los desplazados.

Nos informamos un poco sobre Issa Watanabe a través de documentos que se pueden encontrar fácilmente en internet, para así preparar algunas preguntas que le queríamos hacer.

Propusimos también que los alumnos dibujasen algún animal más que se pudiera incluir en ese grupo protagonista del libro, pero la actividad que más éxito tuvo fue la de interpretar las sugerentes y enigmáticas ilustraciones del libro y convertir en texto escrito esta bella historia de imágenes.

En una primera sesión mostramos a los alumnos todas las ilustraciones, pero sin descubrir el título ni el texto final de la contraportada. Queríamos que nos contasen sus impresiones iniciales: de qué trataba la historia, cómo la titularían y qué palabras se les venían a la cabeza.

Posteriormente dimos a conocer el título y el texto final, así pudimos comparar las ideas previas con estas otras impresiones. Finalmente nos pusimos manos a la obra y abordamos la tarea de escribir un texto. Para ello era imprescindible que alumnos y alumnas escribiesen una frase  para la primera ilustración y otra para la última, con el objetivo de enmarcar el resto de la historia entre un planteamiento y un desenlace. Para las ilustraciones centrales se dio la opción de añadirles el texto voluntariamente.

Después de este proceso, seleccionamos las frases y fragmentos que más nos gustaban y compusimos el texto final, del que reproducimos algunos fragmentos:

Valientes o víctimas. Fábula.

Hace mucho tiempo, en un bosque oscuro de altos árboles, una grulla y la Muerte estaban perdidas, sin tener muy claro a dónde ir.

Después de un largo camino, encontraron lo que buscaban…

También aquellos otros estaban perdidos. Tampoco sabían muy bien a dónde ir.

ELLA se hizo pasar por uno más, camuflada con su manto de rosas vivas que escondían

GRISES

ROSAS

MUERTAS.

Todos quedaron observándola…Asombrados…

-¡Es la mismísima Muerte!-rumoreaban algunos.

(…)

De repente, todos corrieron hacia la orilla y viajaron en su Arca de Noé. La calavera vigilaba desde el aire montada en su grulla azul.

(…)

Los supervivientes llegaron finalmente a la otra orilla, recordando a los que se habían quedado atrás.

Salieron de la oscuridad

para alcanzar otro mundo

tal vez de más colores.

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Al finalizar su visita le mostramos a Issa nuestro trabajo, como una de las cientos de interpretaciones que se pueden hacer de su libro. Fue entonces cuando las chicas y los chicos aprovecharon para preguntarle cuestiones que les habían dejado intrigados sobre algunas de las ilustraciones. Con dulzura y hábilmente no les quiso desvelar sus secretos para no condicionar cada particular lectura. Dio pistas, consejos, orientaciones… Pero sí que contestó claramente a una pregunta.

-¿Por qué tus personajes, si son pobres migrantes, no tienen rotas ni sucias sus ropas? -preguntó alguien.

– Lo he hecho intencionadamente. Quería que, al menos, quienes lo han perdido todo no perdieran su dignidad.

Quien es capaz de tratar con tanta sensibilidad este triste drama actual de los desplazados… ¡qué no será capaz de escribir, en este caso, dibujar, en sus libros! Solo hay que leer Migrantes y ya uno lo entiende todo.

Flor Prieto Quirós

Alberto Lorenzo Villanueva

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PROYECTO ABUELITA

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Proyecto abuelita

Anne Fine

Traducción de Xesús Fraga

Nórdica Libros

Cuando hago alguna actividad sobre refranes con mi alumnado me doy cuenta de que apenas recuerdan unos pocos y otros los han ido sustituyendo por frases nuevas más propias de series melodramáticas juveniles que de esa sabiduría popular. Hay uno que siempre mencionan en sustitución de “no es oro todo lo que reluce”, o “las apariencias engañan” y es “no juzgues un libro por su portada”, aplicándolo, no a los libros precisamente, sino a las personas. Es entonces cuando les digo que, en el caso de los libros, la portada vaya si importa. Y tanto. Para bien o para mal.

Cuando vi la ilustración de la portada de Proyecto Abuelita, me fijé en el dulce título y leí el no menos amable resumen de la contraportada, me hice una idea completamente errónea de esta novela.

                Proyecto Abuelita es una apuesta valiente y bien desarrollada que sin remilgos nos enfrenta a una realidad tan actual y dura como la de las personas mayores dependientes, en una sociedad que no tiene ni tiempo ni espacio para ellas.

La editorial Nórdica recupera este libro de la autora Anne Fine, editado por primera vez en 1983, a través de su colección Nórdica infantil, a partir de una traducción del escritor y periodista gallego Xesús Fraga y con una bonita ilustración de portada, obra de Iban Barrenetxea. Ilustración a la que conviene volver entre capítulo y capítulo para apreciar el significado de sus detalles, de esa abuelita oronda y aparentemente feliz que nos mira. Dan juego también las guardas en las que contemplamos una habitación vacía, que parece no significar nada.

El libro se organiza en bloques divididos a su vez en capítulos de una extensión más o menos similar. Unos y otros aparecen precedidos por un breve título que nos pone en antecedentes de lo que vamos a leer. Desde el bloque titulado “Estúpida y glotona” hasta el último, “Despierta, ya”, la acción avanza inteligentemente, tan bien dosificada y distribuida que, al llegar al meridiano de la historia tenemos que recomponer nuestra visión inicial y pararnos a pensar que ni los malos son tan malos ni los buenos lo son tanto.

El título hacer referencia al “arma” que utilizarán Iván, Sophie, Tanya y Nicholas, nietos de la anciana Adelaide o Sra. Harrys, para evitar que sus padres, Natasha y Henry , la internen en una residencia de ancianos. De este modo quedan organizados los dos bandos enfrentados durante todo el hilo argumental: padres e hijos, y en medio la abuelita.

Iván y Sophie, los hermanos mayores, con una madurez incipiente, planean presionar a sus padres aprovechando un proyecto escolar de la signatura de Ciencias Sociales en forma de informe de denuncia sobre el abandono de los ancianos, y nada mejor para ello que tomar a su propia familia como modelo. Para ello necesitan la colaboración activa de sus hermanos pequeños, que esencialmente será teatral: lloros, pesadillas en mitad de la noche, angustia… atormentados por la idea de la marcha de la abuela. Y así se inicia el primer “Proyecto abuelita” que recogerá todas las situaciones conflictivas que sus padres viven por el esfuerzo que les supone atender a la anciana, especialmente a Natasha, su madre de origen ruso, que no puede ver ni en pintura a su suegra.

Pero, ¿por qué la redacción de un simple trabajo escolar puede tener tanta importancia? Pues porque Henry, el cabeza de familia, es el mediocre Jefe de Estudios del colegio de sus hijos. Ese proyecto, pues, pasará de mano en mano entre el claustro de profesores y lo dejará en evidencia.

Hay una fecha clave que servirá de desencadenante del plan: la cena que Natasha y Henry ofrecen en su casa al director del colegio y a otros colegas y amigos. Una cita anual que ilusiona e importa mucha al matrimonio. Pero como los personajes de esta novela son interesantemente complejos, Sophie flaquea, se compadece de sus padres e intenta convencer a su hermano, más revolucionario, de hacer las cosas de otra manera. Ya es tarde y todo se precipita.

En el ecuador del argumento, todo da un giro muy interesante: el contraataque. Los niños han sido descubiertos y pagarán por ello con una dura lección pero muy realista, ya que tendrán que convertirse en los cuidadores de esa abuelita a la que tanto quieren. Y llegados  a este punto hay que regresar nuevamente al refranero: “Obras son amores y no buenas razones”. Los sentimientos empiezan a ser contradictorios. Solamente Iván, como un héroe resignado, mantendrá la idea del proyecto aunque esta vez más nostálgico, ya que procurará recuperar los recuerdos de la vida de su abuelita, ese personaje continuamente latente que hace tambalear la vida de esta familia.

La anciana señora Harrys, en su mundo de luces y sombras seniles, habla poquito, pero a veces con tal fondo de verdad que sentencia las situaciones magistralmente  desarrolladas con ágiles diálogos en cada capítulo. Como cuando ella misma les espeta a todos en la cena del colegio, con infantil franqueza e ingenuidad:

-El día que tuve a Henry en mis brazos por primera vez mi propia madre me dijo: “Adelaide, ahora ya ha nacido. Y pronto comprobarás que mientras son niños harán que te duelan los brazos, pero cuando sean mayores harán que te duela el corazón”.

Anne Fine escribió esta obra con 36 años, ahora tiene más de 70. Me pregunto qué pensará de esta novela con la perspectiva que le ha dado el tiempo. Hay que poner en antecedentes a nuestros jóvenes lectores y lectoras sobre lo que van a encontrar en esta bonita narración que necesita cierta madurez y sensibilidad para abordarla. O quizás la sensibilidad también irá surgiendo a lo largo de su lectura.

El caso es que Proyecto Abuelita nos pone frente a nuestras propias contradicciones, nos acorrala con dilemas difíciles de solucionar, al menos rápidamente. Qué interesante sería poner en práctica los proyectos de Iván sobre su abuela. Un buen trabajo de campo en cualquier familia con personas ancianas dependientes quizás nos abriría los ojos a la problemática real que sufren. O si se quiere algo menos crudo, qué bonito sería recoger literariamente la narración de los recuerdos de  nuestros mayores, de los que aprenderíamos muchas cosas, pero una primordial: el respeto y cariño que les debemos, porque ellos fueron generosos con nosotros.

Alberto Lorenzo Villanueva.

 

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LA NOVIA DEL LOBO

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La novia del lobo

Aino Kallas

Ilustraciones de Sara Morante

Nórdicalibros. 2016

La novia del lobo es una novela que la editorial Nórdica ha recuperado para el público lector castellano, dando así a conocer a una de las escritora más destacadas de la literatura finlandesa y estonia: Aino Kallas. Gracias a la cuidada traducción de Luisa Gutiérrez y a las bellas ilustraciones de Sara Morante, nos adentramos en la leyenda novelada de los licántropos, pero con la originalidad de que la protagonista es una mujer-lobo.

En la isla de Hiiumaa, en Estonia, Priidik, el guardabosques, se enamora de la joven doncella Aalo, que reunía todas las virtudes y cualidades que un hombre del siglo XVII anhelaba en una esposa. A pesar de que también la bellísima joven presentaba lo que el pueblo llamaba letra de fuego o marca de bruja, en forma de mancha marrón debajo de uno de sus pechos, el guardabosques, profundamente deslumbrado y enamorado de ella, se convierte en su marido.

Para desgracia del matrimonio, Aalo es poseída por el Espíritu de los bosques y de los lobos cuando, en cierta ocasión, contemplaba la muerte de un lobo a manos de su marido y otros cazadores. A partir de ese momento la llamada de la naturaleza y de lo salvaje se hace irresistible para ella, lo que le lleva a huir de su casa por las noches para dar rienda suelta a su faceta de mujer loba. No podría haber caído mayor maldición sobre la joven en una cultura donde el lobo era considerado tan feroz enemigo del hombre que hasta se le había convertido en el mismo Satanás.

Sin embargo, la autora, hábilmente, presenta ante los lectores dos caras distintas de la protagonista: una Aalo, si bien licántropa, exenta de maldad y una Aalo maldita y satánica a ojos de las acervadas creencias cristianas de los aldeanos.

Si por algo destaca la novela, es por el uso del lenguaje que hace la autora en su narración y que, en ocasiones, deja en un segundo plano el argumento de la historia cuyo desenlace, en cierto punto de la trama, ya se ve venir. Efectivamente a medida que avanzamos en la lectura nos damos cuenta de la preocupación que debió tener Aino Kallas por transmitir, sugerir y recrear el ambiente a la vez misterioso y opresivo que rodeaba a las leyendas de los hombres lobo del norte de Europa, junto con un toque personal muy poético, que parece ser característico de la novelista.

Ahora bien, si por un lado con este estilo tan personal la escritora logra el objetivo de evocar y traernos a la memoria hechos históricos del siglo XVII, como los famosos juicios por brujería de Salem, en contrapartida la lectura de algunos pasajes se hace algo compleja y dificultosa. Así, el lector deberá ir familiarizándose, página a página, con un lenguaje culto, arcaizante y elevado que recuerda a las escrituras bíblicas y a los sermones eclesiásticos.

En este punto la editorial Nórdica ha acertado en incluir las bellísimas ilustraciones de Sara Morante que, entre otras virtudes, tienen la de servir de “contrapeso” al discurso narrativo, actualizando y aligerando su complejidad. Desde la portada, pasando por las guardas, hasta las ilustraciones a doble página, los dibujos adornan, acompañan y animan la lectura e incluso ayudan a su mejor comprensión. Y una vez ya inmersos en la historia y en su lenguaje, nos damos cuenta con qué sensibilidad y finura ha sabido captar Sara Morante la poética de Aino Kallas: los colores crepusculares de la noche misteriosa, las siluetas transparentes y vaporosas de los lobos, la palidez de los rostros, el pelo rojo de la protagonista…como fuego. Todo lo hemos leído ya y sin embargo nos sorprende ver esas descripciones plasmadas en dibujos.

En conclusión, La novia de lobo es una novela sugerente que abre muchas posibilidades de lectura y reflexión, y no solamente literarias. Qué interesante sería plantear a nuestros alumnos y alumnas una pequeña investigación, a partir de esta obra, sobre el contexto histórico y religioso del siglo XVII en el que se enmarcan los hechos, así como otros similares que ya hemos mencionado como las brujas de Salem, o la situación de la mujer en aquel momento, o el origen de las leyendas sobre licántropos, o el peso de la religión cristiana en las tradiciones, o un pequeño estudio sobre las ilustraciones y su relación con el texto, o una propuesta artística animándoles a dibujar algún otro pasaje… En fin, un clásico de la literatura estonia que abre muchas puertas de lectura y disfrute.

Alberto.

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EL LOCO HIGUITA Y EL ESCORPIÓN

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El loco Higuita y el escorpión

Bookolia

Colección “Gol o penalti.

Jaime Palomo Cousido

Ilustraciones: Catrerina Rimelli

“¿Te imaginas lanzar un penalti con la cabeza? ¿Tirar una falta de tacón? ¿Rematar un centro con el culo? A nadie se le ocurriría hacer algo así en un partido, aunque sería divertido. Pero, ¿qué pasaría si hubiera un jugador lo suficientemente loco como para hacer alguna de estas jugadas sin sentido en un partido de máximo nivel? Higuita fue un portero colombiano que se invnetó una jugada diferente, una jugada temida: (..) el escorpión”

De este modo emocionante da comienzo con el “Pitido inicial” El loco Higuita y el escorpión, primer libro de la colección “Gol o penalti”, que reúne 11 títulos sobre historias reales de futbolistas y partidos de fútbol, llenas de anécdotas, curiosidades o informaciones míticas que ya han pasado a la historia universal de este deporte. Jaime Palomo Cousido ha sido el encargado de desarrollar el texto de esta historia y Catrerina Rimelli es la ilustradora que ha animado con sus dibujos, cercanos a la caricatura, lo que aquí se cuenta.

La presentación de este librito destaca por su encuadernación en cartón duro, resistente e ideal para que pase de mano en mano. Ha sido publicado a partir del sistema de crowfounding, por ello se dedican unas páginas finales a una larga lista de personas a las que se les agradece su colaboración.

Tres colores predominan en todas sus páginas: blanco, amarillo y negro, que sin mayor complicación y de forma sencilla, aportan un tono alegre y limpio a todo el texto.

A modo de prefacio, y como una pequeña declaración de intenciones, se explica el sentido del nombre de la colección. Y es que “gol o penalti” es una regla clara y sencilla en el fútbol que juegan los niños, donde no se discute, no se hacen trampas, ni hay engaños ni insultos. Un fútbol sincero en el que jugar es lo que importa, alejado del fenómeno televisivo de masas.

La narración de la historia de José René Higuita Zapata transcurre animadamente a lo largo de 4 capítulos gracias a la variedad de narradores (en primera, segunda y tercera persona) y de discursos que van desde el reportaje de divulgación a la crónica deportiva o la narración fantástica, con la introducción de una entretenida leyenda sobre el hotel donde tuvo que alojarse el equipo de Colombia durante el Mundial de Italia de 1990.

Cada capítulo comienza con unas líneas a modo de titular o entrada periodística que nos sitúa en el escenario de lo que se va a contar o que destaca uno de los hechos relevantes que vamos a leer. A esto ayuda también el subrayado que, de tanto en tanto, resalta una frase clave de alguno de los párrafos.

Tanta variedad de tonos abre un montón de posibilidades para aprovechar el texto, aparte de la lectura por puro goce, y así se nos brinda la oportunidad perfecta para trabajar la crónica periodística, la noticia, la leyenda, la biografía… Incluso desde el punto de vista plástico se pueden plantear actividades sobre las ilustraciones o crear el equipo F.C. con chapas, recuperando un bonito juego ya antiguo, con el molde que se nos propone para recortar en las páginas finales.

En fin, un libro que, para quienes no somos aficionados al fútbol, ha venido a reconciliarnos con él y a resolvernos la papeleta con aquellos alumnos, por lo general malos lectores y buenos futbolistas, que nos piden historias que le interesen…de fútbol claro… y que con esta lograremos ir enganchándolos al placer de la lectura.

Alberto

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ANTES, CUANDO VENECIA NO EXISTÍA

Antes, cuando Venecia no existía.

Victoria Pérez Escrivá

Thule. Narrativa ilustrada

“Antes, en los canales de Venecia no había agua sino vino. La gente fingía que se caía a los canales para dar un trago. Salía más barato que en los bares.”

¿Cuándo nos habíamos imaginado una Venecia así? ¿O seca? ¿O con sus aguas limpias y transparentes? Pues ahí comienza todo: en la imaginación. ¿Nos habíamos imaginado alguna vez un cuento que no se puede contar porque, a pesar de ser tan verdadero, nadie lo iba a creer? ¿Y a un hombre tan alto, tan alto…que vivía en las nubes? ¿Y a una nube tan densa que envolvía toda una familia? ¿Y a un cangrejo existencialista? ¿Y a un grito perdido y huérfano? Y cientos de posibilidades más que encierra esta caja de sorpresas, un conjunto de 69 relatos cortos de los que el primero pone título a todo el libro: Antes, cuando Venecia no existía.

No sé si ha sido una casualidad que ese cuento sea el que presida todo los demás, pero lo que leemos en él, con humor, lo encontraremos de alguna manera en el resto: el cambio del punto de vista, el juego con la historia, el planteamiento de otras interpretaciones…Y de este modo en los 68 restantes aparecerán lugares posibles que se convierten en imposibles, donde lo que parece al derecho se convierte en “al revés”, animales casi humanos, pero que no dejan de ser animales, personas menos humanas que los animales, objetos posibles que se transforman en imposibles y que se vuelven a transformar… Un caleidoscopio de historias que nos sorprende por su original propuesta.

Lo relatos se presentan agrupados alrededor de un motivo común: “El principio”, “Nosotros”, “Animales”, “Cosas escondidas”, “Los animales y nosotros”, “¿Embrujos o encantamientos?” y entre todos ellos corretean, como hilo conductor, un elefante y un ratón que se han conocido al principio del libro y que, reflexionando sobre sus diferencias y semejanzas, llegan también juntos al final. (¿Será este el relato número 70?)

Las ilustraciones de la propia autora encabezan el inicio de cada historia y alegran con sus colores página tras página. Pero si algo llama la atención en la mayoría de los cuentos es el añadido que la autora aporta tras el final de los mismos. Textos que aparecen destacados en letra más pequeña y que nos provocan miles de sensaciones: a veces de alivio, porque nos han ayudado a comprender mejor lo que hemos leído, a veces de desasosiego pues nos conducen a plantearnos, en cascada, multitud de posibilidades más. A veces nos saldrá una “semisonrisa”, otras nos dejará sin palabras, o con una interrogación sobre nuestra cabeza… Queda a gusto del lector la decisión de qué hacer con ellos: meditar, indagar, compartir, reescribir, reinventar. Pero en ningún caso nos dejarán indiferentes.

Así me ocurrió con el cuento “Una mentira”. Una mentira que fue creciendo tanto que desalojó a toda una familia de su casa. Victoria Pérez plantea al final de esta brevísima historia hasta 12 posibilidades: la mentira que olía y sabía muy bien…la verdad que hubo que tragarla cruda…la mentira de medidas perfectas que enamoró a un hombre… Y tantas más… tan bonitas, tan reales, tan apetecibles para explorar…que, aprovechando un cuento del Conde Lucanor que estaba leyendo en 3º de ESO, titulado “El árbol de la verdad y de la mentira”, hicimos un animado coloquio comparando ambos textos.

A la hora siguiente fueron los cuentos de “La gente de la luna” y “Una torre humana” los que me dieron juego. En esta ocasión, con 1º de ESO, donde aproveché ambas historias para hacer unos microrrelatos a partir del humor de frases cotidianas que tienen su doble sentido. Sandra de 1º B lo aprovechó muy bien y, con permiso de la autora, le salió este microcuento:

“Aquel chico era una torre humana, tan alto, tan alto, que tenía pájaros en la cabeza y los profesores le decían que siempre estaba en la luna”

Y es que cuando abrimos este librito, abrimos una puerta que esconde sorpresa tras sorpresa.

 

Alberto