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EL LOCO HIGUITA Y EL ESCORPIÓN

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El loco Higuita y el escorpión

Bookolia

Colección “Gol o penalti.

Jaime Palomo Cousido

Ilustraciones: Catrerina Rimelli

“¿Te imaginas lanzar un penalti con la cabeza? ¿Tirar una falta de tacón? ¿Rematar un centro con el culo? A nadie se le ocurriría hacer algo así en un partido, aunque sería divertido. Pero, ¿qué pasaría si hubiera un jugador lo suficientemente loco como para hacer alguna de estas jugadas sin sentido en un partido de máximo nivel? Higuita fue un portero colombiano que se invnetó una jugada diferente, una jugada temida: (..) el escorpión”

De este modo emocionante da comienzo con el “Pitido inicial” El loco Higuita y el escorpión, primer libro de la colección “Gol o penalti”, que reúne 11 títulos sobre historias reales de futbolistas y partidos de fútbol, llenas de anécdotas, curiosidades o informaciones míticas que ya han pasado a la historia universal de este deporte. Jaime Palomo Cousido ha sido el encargado de desarrollar el texto de esta historia y Catrerina Rimelli es la ilustradora que ha animado con sus dibujos, cercanos a la caricatura, lo que aquí se cuenta.

La presentación de este librito destaca por su encuadernación en cartón duro, resistente e ideal para que pase de mano en mano. Ha sido publicado a partir del sistema de crowfounding, por ello se dedican unas páginas finales a una larga lista de personas a las que se les agradece su colaboración.

Tres colores predominan en todas sus páginas: blanco, amarillo y negro, que sin mayor complicación y de forma sencilla, aportan un tono alegre y limpio a todo el texto.

A modo de prefacio, y como una pequeña declaración de intenciones, se explica el sentido del nombre de la colección. Y es que “gol o penalti” es una regla clara y sencilla en el fútbol que juegan los niños, donde no se discute, no se hacen trampas, ni hay engaños ni insultos. Un fútbol sincero en el que jugar es lo que importa, alejado del fenómeno televisivo de masas.

La narración de la historia de José René Higuita Zapata transcurre animadamente a lo largo de 4 capítulos gracias a la variedad de narradores (en primera, segunda y tercera persona) y de discursos que van desde el reportaje de divulgación a la crónica deportiva o la narración fantástica, con la introducción de una entretenida leyenda sobre el hotel donde tuvo que alojarse el equipo de Colombia durante el Mundial de Italia de 1990.

Cada capítulo comienza con unas líneas a modo de titular o entrada periodística que nos sitúa en el escenario de lo que se va a contar o que destaca uno de los hechos relevantes que vamos a leer. A esto ayuda también el subrayado que, de tanto en tanto, resalta una frase clave de alguno de los párrafos.

Tanta variedad de tonos abre un montón de posibilidades para aprovechar el texto, aparte de la lectura por puro goce, y así se nos brinda la oportunidad perfecta para trabajar la crónica periodística, la noticia, la leyenda, la biografía… Incluso desde el punto de vista plástico se pueden plantear actividades sobre las ilustraciones o crear el equipo F.C. con chapas, recuperando un bonito juego ya antiguo, con el molde que se nos propone para recortar en las páginas finales.

En fin, un libro que, para quienes no somos aficionados al fútbol, ha venido a reconciliarnos con él y a resolvernos la papeleta con aquellos alumnos, por lo general malos lectores y buenos futbolistas, que nos piden historias que le interesen…de fútbol claro… y que con esta lograremos ir enganchándolos al placer de la lectura.

Alberto

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ANTES, CUANDO VENECIA NO EXISTÍA

Antes, cuando Venecia no existía.

Victoria Pérez Escrivá

Thule. Narrativa ilustrada

“Antes, en los canales de Venecia no había agua sino vino. La gente fingía que se caía a los canales para dar un trago. Salía más barato que en los bares.”

¿Cuándo nos habíamos imaginado una Venecia así? ¿O seca? ¿O con sus aguas limpias y transparentes? Pues ahí comienza todo: en la imaginación. ¿Nos habíamos imaginado alguna vez un cuento que no se puede contar porque, a pesar de ser tan verdadero, nadie lo iba a creer? ¿Y a un hombre tan alto, tan alto…que vivía en las nubes? ¿Y a una nube tan densa que envolvía toda una familia? ¿Y a un cangrejo existencialista? ¿Y a un grito perdido y huérfano? Y cientos de posibilidades más que encierra esta caja de sorpresas, un conjunto de 69 relatos cortos de los que el primero pone título a todo el libro: Antes, cuando Venecia no existía.

No sé si ha sido una casualidad que ese cuento sea el que presida todo los demás, pero lo que leemos en él, con humor, lo encontraremos de alguna manera en el resto: el cambio del punto de vista, el juego con la historia, el planteamiento de otras interpretaciones…Y de este modo en los 68 restantes aparecerán lugares posibles que se convierten en imposibles, donde lo que parece al derecho se convierte en “al revés”, animales casi humanos, pero que no dejan de ser animales, personas menos humanas que los animales, objetos posibles que se transforman en imposibles y que se vuelven a transformar… Un caleidoscopio de historias que nos sorprende por su original propuesta.

Lo relatos se presentan agrupados alrededor de un motivo común: “El principio”, “Nosotros”, “Animales”, “Cosas escondidas”, “Los animales y nosotros”, “¿Embrujos o encantamientos?” y entre todos ellos corretean, como hilo conductor, un elefante y un ratón que se han conocido al principio del libro y que, reflexionando sobre sus diferencias y semejanzas, llegan también juntos al final. (¿Será este el relato número 70?)

Las ilustraciones de la propia autora encabezan el inicio de cada historia y alegran con sus colores página tras página. Pero si algo llama la atención en la mayoría de los cuentos es el añadido que la autora aporta tras el final de los mismos. Textos que aparecen destacados en letra más pequeña y que nos provocan miles de sensaciones: a veces de alivio, porque nos han ayudado a comprender mejor lo que hemos leído, a veces de desasosiego pues nos conducen a plantearnos, en cascada, multitud de posibilidades más. A veces nos saldrá una “semisonrisa”, otras nos dejará sin palabras, o con una interrogación sobre nuestra cabeza… Queda a gusto del lector la decisión de qué hacer con ellos: meditar, indagar, compartir, reescribir, reinventar. Pero en ningún caso nos dejarán indiferentes.

Así me ocurrió con el cuento “Una mentira”. Una mentira que fue creciendo tanto que desalojó a toda una familia de su casa. Victoria Pérez plantea al final de esta brevísima historia hasta 12 posibilidades: la mentira que olía y sabía muy bien…la verdad que hubo que tragarla cruda…la mentira de medidas perfectas que enamoró a un hombre… Y tantas más… tan bonitas, tan reales, tan apetecibles para explorar…que, aprovechando un cuento del Conde Lucanor que estaba leyendo en 3º de ESO, titulado “El árbol de la verdad y de la mentira”, hicimos un animado coloquio comparando ambos textos.

A la hora siguiente fueron los cuentos de “La gente de la luna” y “Una torre humana” los que me dieron juego. En esta ocasión, con 1º de ESO, donde aproveché ambas historias para hacer unos microrrelatos a partir del humor de frases cotidianas que tienen su doble sentido. Sandra de 1º B lo aprovechó muy bien y, con permiso de la autora, le salió este microcuento:

“Aquel chico era una torre humana, tan alto, tan alto, que tenía pájaros en la cabeza y los profesores le decían que siempre estaba en la luna”

Y es que cuando abrimos este librito, abrimos una puerta que esconde sorpresa tras sorpresa.

 

Alberto