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¿DÓNDE ESTÁ TOMÁS?

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¿Dónde está Tomás?
Michaela Chirif
Ilustrado por Leire Salaberria
Ediciones Ekaré.

 

 

 

 

El libro nos presenta a Tomás, un niño dotado de una gran imaginación y que sin salir de su casa nos traslada a muy diversos lugares siempre atrayentes para los demás. Un paisaje prehistórico lleno de dinosaurios y volcanes en erupción; una selva donde  galopar en un gorila; el espacio para flotar junto a la luna; una isla tropical para charlar con un jaguar…
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El texto es breve y sencillo.  Las ilustraciones de estilo  naif y un colorido muy alegre, van alternando escenarios  cotidianos de la casa de Tomás provistos de todo tipo de detalles, con los de los  lugares por él imaginados.

El libro lo leí para mis alumnos/as de Infantil durante la hora de Inglés, apoyada en momentos puntuales  por el castellano. Las ilustraciones son tan minuciosas que enseguida se motivaron ellos mismos a buscar “cosas” en la cocina y las demás habitaciones donde se desarrolla la historia, lo cual resulta muy provechoso para la adquisición de vocabulario. Por otro lado también demostraban curiosidad por descubrir cuál sería el siguiente lugar al que iba a ir. Al final se manifestaron encantados al descubrir que la mamá de Tomás se unía a sus aventuras fantásticas.

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MONKY

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MONKY
Dieter Shubert
Ekaré, 2016

Monky es una emotiva historia, creada e ilustrada por Dieter Schubert. Se trata de un álbum sin palabras, pero con ilustraciones que permiten múltiples interpretaciones para los pequeños.
Empiezo la presentación del cuento en el aula de 5 años, como de costumbre en la zona de la asamblea. Conversamos sobre la ilustración de la cubierta, los colores de las guardas, los significados de la portada,… Al pasar página, muestran sorpresa al no ver letras para leer, pero no quieren silencio, me piden que les “lea” Monky.
Inicio la lectura y les voy contando la historia de un pequeño mono de peluche muy apreciado por su dueño, quien una tarde de lluvia lo pierde sin querer en un bosque…. un peluche que vive mil aventuras y desventuras… los niños siguen cada momento, participan, interpretan lo que ven, cada experiencia que vive el protagonista les preocupa. De repente, la historia da un giro inesperado, se alegran, se van quedando más tranquilos cuando de nuevo el peluche recibe protección y cariño. Pero aún queda una gran sorpresa final que, al ser vista, les llena de emoción y satisfacción, algunos de ellos llegan a exclamar: ¡Lo sabía!
Al día siguiente, a primera hora de la mañana, volví a coger el cuento y les propuse volverlo a leer de nuevo. Resultó un continuo juego de sorpresas, de claves que resolver y de pistas por descubrir, juego en la que ellos eran los principales lectores protagonistas.

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La lectura con sólo imágenes permite que los niños participen activamente en la construcción de la historia mientras observan y describen las ilustraciones, perciben su colorido, incluso preguntan: ¿cómo están hechos los dibujos?
También se dan cuenta de que las ilustraciones siguen un orden, que tienen un ritmo narrativo. De esta forma se consigue que todos y cada uno de los niños se envuelvan en la trama del cuento.
Volvimos a leerlo de nuevo al día siguiente. Les propuse la posibilidad de poner texto al cuento, a lo que me respondieron con un rotundo NO. Me explicaron que a ellos les gustaba así como era. Ante esta negativa les pregunté si tenían mascotas de peluche, a lo que me respondieron afirmativamente. La gran mayoría querían contarme quién era, cómo era, qué hacían con ella… les noté entusiasmados. Así que les propuse que cada uno trajese su muñeco a clase. Nos acompañaron durante todo el día y así pude observar cómo interaccionaban con ellos: les explicaban lo que hacíamos en cada momento, les hablaban durante los trabajitos,les preguntaban dónde querían jugar, les hacían bailar con las demás mascotas, … se sentían felices junto a ellas. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea de hacer entre todos un libro de nuestras mascotas. Pareció gustarles, así que les hice fotos durante toda la mañana.


Al otro día pusimos en marcha el proyecto del libro. Pensamos en poner el nombre de la mascota, un dibujo y la foto de cada niño y niña. Una vez terminado, lo paginamos, elaboramos las cubiertas y la portada entre todos. Las dos últimas hojas fue una propuesta de los alumnos en el último momento: quisieron rehacer un dibujo de sus peluches, recortarlas y ponerlas todas juntas en la última página, como una sorpresa. Esto nos hizo enlazar nuestro libro con el de Monky.
Días después encuaderné el libro y se lo fueron llevando a su casa para enseñarlo- Ahora está en la biblioteca de aula y es uno de los libros que más éxito tiene.

Mirian

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AL SUR DE LA ALAMEDA. Del libro a la vida.

Comienza el curso. Nuestro Bosque de Lecturas vuelve a reunirse para compartir la pasión por los libros y la magia de su presencia en las aulas.

Queremos abrir septiembre con un doble post: reseña de Al sur de la Alameda, escrita por Ana Monte, y experiencia “muy en vivo y en directo”, narrada por Emma Cabal tras la visita de Lola Larra y la Editorial Ekaré al IES Alfonso II de Oviedo.

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AL SUR DE LA ALAMEDA

Diario de una toma

Lola Larra

Vicente Reinamontes

 

Ekaré Sur, 2014

 

Es esta una novela juvenil con formato de novela ilustrada que nos invita a participar, como lectores de un diario escrito por el joven Nicolás, en las vivencias de los estudiantes de secundaria que toman su centro escolar, en mayo de 2006 en Santiago de Chile, durante la revuelta estudiantil que se conoció como la revolución pingüina. Pero no es esta la única voz narrativa que aparece en la novela, escrita por Lola Larra e ilustrada por Vicente Reinamontes, ya que las imágenes constituyen un nivel paralelo de lectura a través de otro personaje que aporta un elemento de suspense al relato y que se va intuyendo a medida que este transcurre. Además, ese personaje conforma el nexo de unión entre el presente y el pasado de una larga tradición de compromiso político que se asume de forma natural y sin estridencias como demuestra al final de su diario Nicolás cuando escribe: “no puedo evitarlo, las asambleas me siguen aburriendo muchísimo.”

Considero que esta historia tiene suficientes elementos como para enganchar a los jóvenes y no tan jóvenes en su lectura, sobre todo porque está escrita e ilustrada de forma honesta, y porque despliega esos interrogantes que van surgiendo durante la trayectoria vital, especialmente en la adolescencia, y que tienen que ver con los bandos, los intereses, los posicionamientos, los desafíos, las lealtades, las traiciones, cuestiones que no nos abandonan durante toda nuestra existencia.

Además, no faltan otros elementos como el amor, la amistad o la necesidad de mantener un criterio propio, cuestiones básicas en cualquier adolescencia que se precie.

En conclusión, me parece un acierto esta novela, por su contenido vital y honesto y por su propuesta formal que engancha hasta el final.

 

Ana M.

 

 

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VIVIR AL SUR DE LA ALAMEDA

A veces uno consigue transmitir emociones casi sin proponérselo. Y otras veces, cuando algo se ha vivido intensamente, resulta que las palabras se vuelven esquivas y frías.

Por eso llevo más de dos meses intentando contar la experiencia que vivimos en mi instituto con Al Sur de la Alameda, con Lola Larra y con mis chicos de 2º de ESO; y por eso he terminado rindiéndome. Me limitaré a explicar lo que hicimos, y dejaré que algunas fotografías y la imaginación del lector pongan el sentimiento que falta.

 

Cuando Lara Meana nos presentó el libro en una reunión del Bosque y comentó que la autora podría acudir a algún centro, me apunté enseguida a leerlo y a plantearme trabajar con él. Son tan pocas las oportunidades de organizar encuentros entre alumnos y escritores…

Devoré el libro en un fin de semana y no sólo me encantó, sino que me pareció que abría muchas posibilidades de comentar y hablar de cosas en clase sobre las que muchas veces, por desgracia, parece que no encontramos nunca el momento. Sólo había un problema: me parecía que era un libro adecuado para chicos con una cierta madurez, quizá de 4º de ESO o de Bachillerato, y yo este año no imparto esos niveles.

Aún así, llevé un día el libro a clase de 2ºB, uno de esos grupos que algunos profesores tenemos la suerte de encontrarnos de vez en cuando en nuestro camino; de los que estudian pero no son competitivos, de los que se entusiasman, de los que se emocionan y lloran y se ríen, de los que te comen con los ojos cuando hablas, de los que te hacen recordar lo mucho que te gusta tu profesión.

Pero venga, que me voy por las ramas; les enseñé el libro y les comenté que, si lo leíamos, podíamos organizar un encuentro con Lola. Se lo puse muy crudo… Les dije: “El libro es para chicos más mayores, tendríamos que leerlo todos, preparar una exposición o algo para recomendarlo, preparar el acto para todo el instituto y tenemos muy poco tiempo”. Dijeron “¡A por ello!”.

Y empezamos a trabajar. Primero leyeron, claro, y lo comentamos en clase. Las opiniones fueron muy favorables y la mayoría de ellos había conseguido identificarse con algún personaje.

Ya en grupos, comenzó una batalla contra reloj para hacer carteles que pudiéramos colocar en el pasillo, frente al Salón de Actos, en el que esperábamos recibir a Lola Larra. Carteles sobre ella misma y Vicente Reinamontes, sobre el argumento de “Al Sur de la Alameda” y los personajes, sobre la Revolución Pingüina y otras revueltas estudiantiles en Chile, sobre jóvenes que luchan en el mundo defendiendo diferentes causas relacionadas con la educación, sobre opiniones y reseñas publicadas en prensa y sobre sus propias opiniones.

Los resultados son sólo una pequeña prueba de la ilusión que pusieron:

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Quedaban dos días. Y entonces me dijeron: “Profe, la presentamos nosotros ¿no?”. Ni me lo había planteado, pero pensé: “Pues claro”. Ellos eran los que habían leído el libro, los que lo habían trabajado y, en realidad, era por ellos por quien Lola venía al instituto. Qué menos que fueran ellos los que la presentaran al resto de grupos…

Decidieron quiénes saldrían al escenario y lo prepararon todo.

Y llegó el día señalado. Desde un rato antes de que el Salón de Actos del instituto se abriera, ya estaban en la puerta todos mis chicos, muertos de nervios y de emoción. En cuanto vieron a Lola y a Pablo Larraguíbel ni se lo pensaron: los rodearon, los besaron, empezaron a comentarles sus impresiones sobre el libro…Yo, un poco apartada, los miraba, entre sorprendida y contagiada por tanto cariño como transmitían.

La charla, ya dentro del Salón, resultó genial, cercana, interesante, reflexiva a ratos. Lola la planteó como un coloquio con lectores y mis chicos comentaron, preguntaron, respondieron.

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Y al terminar, firma de libros que duró tres cuartos de hora. Todos habían acudido con sus ejemplares.

Algunos de m is chicos se acordarán siempre de ese día, otros, lo olvidarán (la memoria de los jóvenes es tan frágil…); Lola y Pablo vivirán (ojalá) experiencias parecidas en otros muchos lugares y quizá también olviden.

Yo sé que lo recordaré. Siempre. Lo guardaré en ese cajón en el que voy metiendo las cosas que realmente merecen la pena.

Emma Cabal

prensa Al sur de la A

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ZORRO

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ZORRO

Margaret Wild

         Y

Ron Brooks

Ediciones Ekaré,2014

 

 

Una buena historia tiene que golpear a la puerta de nuestra conciencia y despertar sentimientos, emociones y opiniones. Este bello y estremecedor álbum lo hace.

 

“-¡Toc, toc!

 

-Quién es?

 

-Soy Zorro

 

-¿Qué querías?

 

-¿ Tú crees que Perro y Urraca me perdonarán y serán mis amigos?

 

– Seguro que sí, para que el cuento acabe bien… pero yo no lo haría.” (Olaya-6 años-1º de Primaria)

 

Zorro es un álbum brillante y oscuro al mismo tiempo, tanto en sus ilustraciones y colores como en los sentimientos que provoca cada uno de los momentos vitales y visuales de la historia.

 

Perro y Urraca son dos, pero a la vez un todo: se complementan, la lealtad les une, porque Urraca sabe que Perro la quiere y desea que casi consiga su sueño interrumpido por la fatalidad: volar.

-“¡VUELA, Perro, VUELA! Yo seré tu ojo perdido y tú serás mis alas.”

Zorro entra en escena, con un espléndido pelaje rojo… y unos ojos brillantes e inquietantes que, encuadrados que en un primerísimo plano, nos observan mientras el texto narra que no dejan de mirar a Urraca.

Urraca recela.

Perro intuye su soledad y le acoge.

Urraca está alerta, pero la seducción que le produce la repetida propuesta de Zorro es más fuerte que su voluntad, firme hasta entonces, de no traicionar a Perro.

Brillan los colores de este álbum desde este momento hasta llegar a un abrasador desierto y un negro, muy negro pensamiento, con un destello final de superación.

La historia no tiene un cierre, no lo puede tener: Zorro tiene que golpear a la puerta de conciencias de cualquier edad y debemos estar muy atentos al final que le queramos dar.

 

Por si fuera poco todo lo que puede remover la lectura de esta historia de amistad y soledad, las guardas nos reciben con un bosque en llamas, imagen desoladora, y terminan con un renovado y verde bosque que podemos interpretar como un mensaje de esperanza.

 

Mirta

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Una historia transgresora (y culinaria)

Siguiendo la estructura habitual de los cuentos, Tomi Ungerer es capaz de trastocar las funciones tradicionales de sus personajes para dotar de originalidad esta historia colorista, humana, vital. Así, una niña llamada Zeralda, que nunca había oído hablar de esos seres glotones, habitualmente hambrientos y malhumorados que llevan toda la vida comiéndose a los niños y niñas de los cuentos, se convierte en la heroína de esta historia gracias a sus habilidades culinarias.

Su padre envía a la niña a vender al mercado y, cuando el ogro intenta secuestrarla, da un traspié que le causa graves heridas, de manera que el malvado se convierte en víctima y la víctima en salvadora. El ogro, ni corto ni perezoso, le propone compartir sus riquezas si cocina para él. La niña acepta y, a partir de ese momento, el castillo del ogro se convierte en lugar de gozo para todos los ogros de la región quienes, tan ricamente alimentados por Zeralda, olvidan fácilmente su tendencia natural recogida en los cuentos tradicionales y se dedican al inmenso placer de comer y beber en compañía.

Sin título

No queremos desvelar el final feliz de esta historia transgresora, pero sí compartir nuestra sonrisa al terminar de leerla. ¡Qué aproveche!

Ana M.

El ogro de Zeralda. Tomi Ungerer.  Ekaré, 2013