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UNA TEMPORADA PARA SILBAR

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UNA TEMPORADA PARA SILBAR

Ivan Doig

Libros del asteroide

Escribir una novela requiere buscar una historia que le dé vida, en este caso la de un viudo con tres hijos que encuentra esposa de una forma más o menos convencional. Pero ese esqueleto sólo se sostiene cubierto de matices muchísimo más importantes: ante nosotros surgen los paisajes de Nevada, los muchachos de la escuela rural, un maestro por accidente, el cometa Halley, el boxeo, el latín, el amor y el sexo, la madurez. Y de repente nos convertimos en un adulto con responsabilidades a veces terribles, como la del protagonista, que debe cerrar las escuelas unitarias de las que su memoria es homenaje.

Tras el reposo de esta lectura se quedan latiendo en la memoria el alumno terrible con un padre terrorífico que le tiene atemorizado; los jinetes inversos o de cómo la cultura puede disfrazar el fruto del ingenio y hacer ganar al débil; la liviandad al tratar la orfandad de los tres niños y la delicadeza del viudo que pide permiso a la esposa muerta para volver a empezar; la niña que recorre kilómetros sola y en la oscuridad para acudir a la escuela; las cenas de domingo en casa de la pariente viejísima que incomoda a todos; las nevadas…

El hilo conductor de todo esto es un muchacho reflexivo y genial, convertido finalmente en inspector de educación, que crece en esa temporada lo necesario para irse a estudiar lejos de la casa paterna, lo que nos remite a una novela de crecimiento tradicional. Es necesario leerla para poder distinguir entre la tradición y la tipicidad.

Y por último, por cursi que resulte, tengo que decirlo: docentes del mundo, leedlo, reconfortaos y volved a creer en lo que hacéis.

Lorena

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UN PARAÍSO INALCANZABLE

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Un paraíso inalcanzable

John Mortimer

Libros del asteroide

 

La historia gira en torno a un testamento misterioso: un clérigo comunista que cede todos sus bienes (que en principio no son pocos) a un ministro conservador, con el que no guarda ninguna relación de parentesco, dejando de lado a sus propios hijos, un médico y un escritor ahora guionista en Hollywood. Vamos conociendo la historia de muchos de sus conciudadanos buscando la explicación de tan extraño testamento, y nos adentramos en las diferentes formas de ver la vida que una misma educación puede lograr: en la perspectiva de los ricos y los pobres, de los que quieren medrar por encima de todas las cosas y de los que buscan la felicidad personal sin saber dónde puede estar.

El trabajo en cuanto al dibujo de personajes y caracteres es ingente, y el ambiente político y social está perfectamente conseguido. Es un libro interesante, realista, a veces cruel, y por supuesto intrigante. Además, es especialmente destacable su ritmo. A media lectura pensé en lo inteligente del autor que va cerrando las diferentes partes del libro con hechos inesperados que nos dejan con la boca abierta. Fue ahí cuando decidí interesarme por él y todo casó perfectamente: fue guionista de series de televisión y tiene perfectamente controlado el toque con el que dejar al lector/espectador a la espera ansiosa del siguiente capítulo.

Y en el pecado va la penitencia, pero al revés. Al final, el problema (que no es lo más interesante del libro, pero sí la idea que sostiene la lectura) está resuelto de forma fraudulenta; hace trampas al vulnerar lo que ha demostrado por activa y por pasiva respecto al fallecido y faltando a la pertinencia de la narración. Pero hasta las últimas páginas, la lectura es maravillosa. Viene a ser un Perdidos de la literatura social.

 

Lorena