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EL ORO DE LA LIEBRE

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EL ORO DE LA LIEBRE

Martin Baltscheit y Christine Schwarz 

Ilustraciones de Martin Baltscheit 

Editorial  Lóguez , 2015

La liebre de la cubierta, que en su primer día de vida ya tuvo miedo del segundo, se convirtió en víctima de sí misma a pesar de su enorme arcón lleno de oro. Construyó su propia cárcel de soledad, cuyos barrotes se reflejan en sus enormes ojos asustados. La muerte, cómo no, la encontró sola. Y varios meses tardaron en encontrarla los demás animales del bosque.

Para que siga el cuento, el testamento de la liebre dispone que todo su oro sea para el miedoso más grande del bosque. Y hete aquí que, por iniciativa de la lechuza, comienza la gran competición para descubrir quién merece el tesoro. Para saber por qué el elegido es el lobo -de todos los animales del bosque precisamente el peligroso gran lobo, con esa tradición popular que en principio lo desacredita totalmente- hay que leer el decantado e irónico texto de este álbum y detenerse en la intensidad de sus imágenes y en las miradas de los animales que nos interpelan.

Al final, parece que el lobo, como la liebre, cae prisionero de su propia trampa y se adoba en su propio miedo, así que, ¿no sería mejor trepar a los árboles, jugar, saltar, correr, compartir y disfrutar? Este primer nivel de lectura será intuido rápidamente por la gente menuda. Pero hay más niveles de lectura: ¿tendrá algo que ver este sinsentido de sistema capitalista en el que vivimos? ¿Acaparar riquezas sirve de algo cuando llega la muerte? ¿Cómo detener a la mayoría de la población que clama por un reparto justo de la riqueza si no es inoculando miedo?

Ana M.

 

 

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LA CAJA DE LAS PALABRAS

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La caja de las palabras

Mar Benegas y Eva Vázquez

Lóguez.

Si algo me molestaba un montón cuando era pequeña, era preguntar una palabra y que me contestaran: “Esa palabra no la vas a entender aún. Eres muy pequeña. Cuando seas un poquito mayor la entenderás”. Como tantas otras cosas, me prometí a mí misma no hacer lo mismo cuando ya, por fin, fuera mayor. Y aunque no todas esas cosas las he conseguido superar, creo que ésta ha sido un logro. Vivo rodeada de niños y adolescentes y cuando me preguntan una palabra NUNCA les digo que aún no es el momento. Como puedo, se la explico. O lo que es mejor, intento que ellos lleguen a un posible significado, el que sea. A Ari, la protagonista de nuestro libro, su madre le dice que algunas palabras aún le quedan grandes. Y entonces Ari decide escribir todas esas palabras “grandes” en papel y guardarlas en una caja para cuando llegue el ansiado momento de entenderlas. Su preferida es “metáfora”, pero hay muchas más. Algunas van saliendo de la caja; otras, van entrando…. Nada más echarle un vistazo a este libro de Mar Benegas y Eva Vázquez, se me ocurrieron un montón de ideas para trabajar con él. Las palabras son mi vida, y en concreto este tema de las palabras que quedan grandes, me tocaba muy de cerca. Así que se lo presenté a mis alumnos. Ellos viven entre palabras y, cuando hacemos hora de lectura, me acribillan a la caza del significado. Son entusiastas y les gusta aprender. Les propuse hacer nuestra propia caja de las palabras, física, tangible. Y el siguiente paso consistió en rellenarla. No solo de palabras raras, sino de palabras bonitas (por su significado, por lo que nos evocan, por cómo suenan…) y de palabras feas; de las palabras favoritas de sus profes (algunos nos miraron con cara de extrañeza cuando los asaltamos en busca de SU palabra ) y de las palabras preferidas de sus familias… A algunas les añadimos el significado del diccionario porque nos parecían complicadas; a otras les añadimos posibles definiciones que nos parecían más divertidas o sugerentes; a otras, un dibujo… Y en ello andamos: buscando palabras. Nuestra caja está llenándose poquito a poco. Y así, tenemos ELOCUENCIA (el arte de hablar de modo eficaz), SERENDIPIA ( descubrimiento o hallazgo inesperado producido al buscar otra cosa), INEFABLE (que no se puede explicar con palabras), AURORA (luz sonrosada), ESTULTO (necio, tonto, bobo), ALHELÍ (flor alelada), ARRUMACO (declaración de cariño), RUPESTRE (ropa del oeste), ANONADADO (te quedas cuadrado), NUNCA (palabra prohibida), EXTRAORDINARIO (más a diario), FLATULENTO (que corra el viento), SUPERCALIFRAGILISTICOESPIALIDOSO (palabra divertida),… De momento, seguiremos llenando nuestra caja y jugaremos con las palabras todo lo que ellas nos dejen. Andaremos a la caza de la serendipia, como la que yo he tenido la suerte de hallar al ver el resultado de su caja de las palabras. Y seguiré dando uso de “inefable”, cada vez que no pueda explicar lo que siento cuando me encuentro con estas ganas de aprender y de llenarse de palabras. Flor DSC_0593

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UN DÍA DE LLUVIA EN EL ZOO

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UN DÍA DE LLUVIA EN EL ZOO

Autora: Isabel Pin

Editorial: Lóguez

A casi todos los niños y niñas les gusta jugar al escondite y cuando son más pequeñitos el típico juego de cucú-tras suele dejar escapar sonrisas y hasta carcajadas. A casi todos los niños les gustan los animales y los zoos, donde pueden contemplar animales majestuosos que no suelen ver habitualmente.

Este cuento combina a la perfección estos dos elementos: escondite y animales. Por sus páginas llenas de solapas discurre una historia divertida que convierte la lectura en un juego y que engancha a los peques:

Ana va de visita al zoo con su papá. Empieza a llover y los animales tienen que buscar refugio. Las diferentes casas adoptan sus formas, con lo que se incorpora al libro la adivinanza visual de resolver por la forma -más que evidente- qué animal encierra cada una.

Es un libro de tapas duras que facilita su manejo, ideal para manos menudas. Las ilustraciones son minimalistas pero muy bellas, de colores tenues y cálidos que dominan sobre el texto.

Una divertida propuesta para los cursos de Ed. Infantil, que permite una lectura compartida en la que los pequeños pueden participar de manera activa.

Otros libros de la autora:

El pequeño agujero

Editorial Lóguez

Cuando todos regresaron más pronto a casa

Editorial Lóguez