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PICTOGRAMA. El origen de la escritura china

Pictograma

Pictograma. El origen de la escritura china

Po Yen Chang

Editorial Thule, 2011

Bea es una bruja maga que habita en un bosque de cuentos. Yo tengo el placer de conocerla y un día me dijo: “este libro es muy tú”. Sé que me quiere y no lo dice porque el libro esté descatalogado y yo podría estar “descatalogada”, no …

Y como siempre Bea, la maga, tenía razón. El libro se titula Pictograma. El origen de la escritura china. Es un libro en formato pequeño, rectangular pero casi cuadrado y para mis alumnas y alumnos, disfrutándolo en mi compañía en la escuela, fue un libro REDONDO.

Sus cubiertas son de tapa dura con un grabado en blanco y negro, color que se repite en todo el libro con una sola excepción: unas manchas rojas en una doble página. Aparecen en ese color por dos razones (creo yo): porque son necesarias, imprescindibles para la narración, y porque el rojo y el negro tienen gran importancia en la escritura china.

Bea también dice (y yo lo comparto y mi alumnado aún más) que la lectura es juego, movimiento, emoción y disfrute… aunque escuchando el audio de Bea contando Las siete cabritas se podía cortar el silencio y cuando alguien dijo “a ver”, otra peque contestó: “no hay nada que ver, sólo lo cuenta con la voz”.

Pues con Pictograma hubo movimiento, mucho movimiento. Hubo juego, dramatización, necesidad de vestuario, de improvisar escenario, necesidad de recrear, necesidad de jugar.

En clase a diario, en la hora del bocadillo, siempre o casi siempre se repite la misma escena. Gritan: “¡equipo plátano!”, “¡equipo galleta de chocolate!” levantando su merienda. Lo mismo ocurre cuando repartimos pinceles: “¡Equipo amarillo!” “¡Equipo azul!”

Empezamos a leer el cuento. Primera página: solo texto en letras minúsculas en negro. Les resultan familiares porque son las letras de palote que nosotros utilizamos en clase para escribir. Y se produce la magia, como siempre ocurre con los cuentos. Aparecen los primeros personajes, el Emperador amarillo y sus enemigos bárbaros. La historia continúa. La narración discurre a lo largo de las cuatro estaciones del año. Cada día leo una estación recordando la anterior, pero (siempre hay un pero) nos vamos adentrando en la historia física y emocionalmente. Me explico: elegimos quién será el Emperador amarillo (que debe elegir a su equipo, su equipo amarillo naturalmente) y al jefe bárbaro (que como no tenía palacio decidimos que viviría en los bosques y su color sería el verde). En la primera estación del año se produce una cruenta batalla. ¡No hay remedio, debemos pelear! Utilizaremos espadas especiales, esos rotuladores que no pintan y que guardamos para diferentes actividades.

Las estaciones se suceden en la narración y cada una de ellas supone un problema a resolver que escuchamos y representamos. Junto con Cang jie, consejero del Emperador, descubrimos que dibujando también podemos contar cosas y que esos dibujos podemos hacerlos con muy pocas líneas.

La narración termina con un capítulo que se titula “el cuento no termina aquí” y así fue y todo lo que hicimos (o casi todo) quedó recogido en este video que podéis ver en el enlace:

https://youtu.be/Q_Uysbl5nfM

La magia de los cuentos necesita un poco de ayuda, pero magia es. Casi siempre un cuento llama a otros cuentos. Después de esta experiencia lectora, un libro que habíamos leído hace tiempo en carnaval, para hacer un dragón chino, saltó de la estantería para volver a ser leído: El nacimiento del DRAGÓN. Uniendo las dos narraciones, esta vez  nos llevó a inventar nuestra firma “ en chino” y grabarla en gomas de borrar… pero eso es otra historia que tendremos que contar y mostrar.

MIRTA

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Yuelán

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Yuelán

Sebastián Vargas

Ilustraciones de Dani Torrent

Edelvives, 2020

“El acertijo está pensado para que nadie lo resuelva. La verdad es que no quiero casarme. Mi bisabuela, mi abuela, mi tía, mi madre…Todas se casaron y ninguna vivió para festejar su segundo aniversario. Así que no quiero casarme nunca (…) Tampoco contigo (…) si olvidas tu loco propósito y te vas de aquí, haré que mi padre te nombre rey. Todo un reino, solo para ti.

Él la miró. Ella parecía inquieta; quizás asustada. ¡Cómo la quería!

– Hay un solo reino en el que quiero vivir. Y lo estoy viendo ahora.”

¿Cómo resistirse a leer esta hermosa historia de amor que combina tantos ingredientes maravillosos que nos transportan a la lejana China de los cuentos orientales, de los palacios suntuosos y de los misteriosos proverbios y acertijos?

Así conversan los dos protagonistas de esta hermosa historia en el meridiano de los acontecimientos. 

Yuelán, una bellísima princesa, hija del emperador chino Shinsún, debe tomar esposo por deseo de su padre. Consciente de que no puede negarse a ello, intenta ponérselo difícil a sus pretendientes los cuales deberán encontrar la respuesta a tres acertijos para obtener su mano.  Y si no lo consiguen… morirán decapitados.

Pero un joven y misterioso mendigo también quiere asumir el reto y, haciéndose pasar por príncipe de Tartaria, logra entrar en palacio para hacer frente a la peligrosa prueba. Su única fuerza es el ciego amor que lo ha envuelto desde que vio el rostro de la bellísima Yuelán.

A partir de aquí la intriga está servida y la trama se va desarrollando en breves capítulos de lectura aparentemente fácil, pero también compleja si se profundiza un poco más en ellos. Sebastián Vargas consigue hilar una narración de tintes muy poéticos con un estilo sencillo. Y es por ello que este libro es recomendable para un amplio rango de edades, desde los 8 años en adelante.

La novelita ofrece muchos niveles de lectura. Es ideal para compartirla en una lectura oral, expresiva y dramatizada, con la que dejar en suspenso a nuestros oyentes al final de cada capítulo e invitarlos a aventurarse en los próximos sucesos. También nos ofrece momentos para la reflexión sobre el carácter de los personajes y el porqué de sus dilemas y decisiones.

Las bonitas descripciones de las estancias del palacio, de nombres evocadores (el Salón de las Mil Grullas, el Salón de las Espadas Cantoras…) o de los ricos ropajes de la nobleza nos tientan a plasmarlos en dibujos, siguiendo como modelo las ilustraciones que amenizan toda la historia, trabajo de Dani Torrent, cuyo blog es imprescindible visitar. Los poderosos colores primarios dominan esas creaciones y materializan a la perfección la sugerente ambientación de ese exótico Oriente.

Hay situaciones y diálogos que nos recuerdan a una tragedia y que fácilmente se podrían transformar en pequeñas escenas teatrales. Y no es de extrañar, porque entre las sorpresas de este texto aparece el nombre de Turandot. Es entonces cuando descubrimos que la novelita recrea el argumento de la famosa ópera de Puccini. Para qué queremos más. Texto, color… y ahora música. “Esta noche nadie duerme”, advierte la princesa a sus cortesanos, y ya parece que nos llega a los oídos la conocida y maravillosa aria “Nessum dorma”.

La conjugación de todos estos elementos junto con un estilo actual y fresco para recrear un cuento clásico han llevado a Sebastián Vargas a ser merecedor de este XXXI Premio Ala Delta. Entre otros galardones cuenta con varios premios del Barco de Vapor y con el Gran Premio Alija al mejor libro para niños y jóvenes en Argentina. Es conocida ya su trayectoria de escritor de literatura infantil y juvenil y con sus libros contribuye a fomentar la experiencia de la lectura.

Alberto Lorenzo Villanueva

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LA CAIMANA

La caimana

La caimana

María Eugenia Manrique

Ramón París

Ekaré, 2019

La  historia que nos cuenta  La caimana  está basada en hechos reales. A veces, los hechos reales trascienden las páginas de los álbumes ilustrados y  cobran vida propia. El álbum se nos queda pequeño y un enjambre de preguntas revolotean desesperadamente en busca de alguna colmena.

Este es uno de esos casos. Lees La caimana y en lugar de quedarte a gusto, te entran ganas de saber más, de preguntar a lo loco y a lo cuerdo.

Por lo que pude comprobar, no es algo personal: me pasó a mí y les pasó a las aulas de 1º ESO C y 2º ESO A. Teniendo en cuenta esta sintonía entre el texto, las imágenes y la verdadera historia, el alumnado y la profesora, decidimos por unanimidad que nos pondríamos en contacto con una de los autores que figuran en el libro y, por fin, la podríamos aguijonear  a preguntas. Tampoco descartamos contactar con el sobrino del protagonista de la verdadera historia, que es quien dirige la casa museo de su querido tío Faoro en un pueblecito de Venezuela, exactamente en  San Fernando de Apure.

Y es que La caimana merece la pena de la cabeza a la cola. Se nos cuenta cómo Faoro decidió ocuparse de una cría de caimán que contaba tres día de vida. Viendo el color de su piel, la llamó Negro. Y así fue creciendo entre su casa y la relojería-joyería que regentaba en la misma población. Tanto los habitantes de San Fernando como los visitantes aprovechaban la menor necesidad para entrar en el establecimiento y visitar a Negro que seguía creciendo feliz y mimado. Un día, en el estanque de casa, descubrieron unos huevos que delataban que se trataba de una caimana. En el álbum se nos dice que continuaron llamándola Negro y en noticias publicadas en Venezuela que pasó a llamarse Negra. En todo caso, se forjó entre ellos un vínculo indestructible hasta tal punto que cuando Faoro encontró a una joven con la que quería casarse, antes de dar el paso decidió presentársela a Negro para ver cómo congeniaban sus dos chicas. Faoro y Ángela se casaron y no tuvieron hijos. De todas formas, la casa estaba llena de niños y niñas a los que permitían jugar con Negro y a los que obsequiaban con zumos y deliciosos dulces. Pasaron los años y Faoro  enfermó y se despidió de Negro. La reacción de su compañera merece un capítulo aparte. Aquí radica gran parte de la fuerza de la historia.

Tras concluir la lectura del álbum hay una página que funciona a modo de epílogo. En ella se desvela que María Eugenia  es una de las niñas que jugaba con Negro. ¿Cómo resistirse a contactar con ella? Pero esto será ya otra historia.

 Olga Orviz

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LA MUJER DE NEGRO

La mujer de negro.

Susan Hill.

Edhasa, 2012

Yo, a veces, de verdad no sé dónde ando metida. Resulta que esto es un best-seller que ha sido llevado al cine, y yo ni idea hasta que en el Manual de Remedios literarios me lo encuentro muy recomendado para pasar miedo. Y pasé mucho miedo. Es sorprendente que te digan “vas a pasar miedo” y lo pases. Porque guerra avisada no mata gente. Y los cuentos de miedo son claramente para niños. Y los tópicos nos los sabemos.

Los tópicos nos los sabemos pero lo son básicamente porque funcionan. Un hombre tiene que hacer un encargo en una propiedad lejana y sobre la que nadie parece querer darle detalles (a lo Drácula) y una vez en la localidad descubre que la casa es fascinante pero tiene un acceso complicado, peligroso incluso, y aparece una desasosegante mujer vestida de negro que nadie más parece ver ni quiere nombrar. También le persigue el sonido de un niño ahogándose. El juego de puertas abiertas y cerradas, y habitaciones infantiles, y aislamiento en la oscuridad, y velas que se apagan… es un kit completo y funciona. Es increíble lo que la presencia de un perro puede ayudar a dotar de realismo la acción.

Y por si todo esto fuera poco, hay traca final. Y es tan al final que lo único que nos dice el narrador cuando nos deja para siempre con el escalofrío es que la culpa en realidad es nuestra, por haber querido saberlo. Muy entretenido.

Lorena

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LA OCARINA AZUL

la ocarina azul

La ocarina azul

Mario Satz y Zuzanna Celej

Babulinka Books

” Un hombre vendrá de lejos trayendo a la que se creía perdida. Dominará el arte de afinar el hierro y tendrá un instrumento de nueve orificios. Viajará sobre dos ruedas y tendrá la voz fina, casi inaudible y liberará las danzantes estrellas que flotan en el mar …”

            Si a esta profecía añadimos el dedo de colores, de cualidades mágicas y curativas , que posee el protagonista ya tenemos los principales ingredientes de esta novelita de viajes y aventuras que hace honor al nombre de la colección en la que se integra: “Colección de pequeñas joyas para grandes lectores”.

            Baba Ganush protagoniza esta trepidante historia, donde se suceden sin descanso y casi precipitadamente aventura tras aventura, personaje tras personaje, lugar tras lugar… como una cascada de acontecimientos que se va precipitando hasta el desenlace final.

            Baba es un niño marroquí de doce años que ha nacido con una cualidad extraordinaria: un dedo de colores mágico. A pesar de su prudencia y humildad en el uso de este don, su ambicioso tío sin escrúpulos, Abu Kavir, lo envidia y lo desea para sí. Como todo poderoso cruel, Abu Kavir utiliza su posición privilegiada para intentar engañar al pobre chico deslumbrándole con sus riquezas, que compra compulsivamente por todo el  mundo, y así, lo invita a su oasis, repleto de plantas y prisioneros animales exóticos, donde pretende sedarlo y cortarle el dedo.

            Dos hechos evitan esta crueldad. Por una parte la madre y el padre de Baba, desconfiando de las intenciones de su pariente, regalan al niño una ocarina tallada en un trozo de lapislázuli mágico, que le ayudará y protegerá a partir de entonces. Por otra parte, será uno de los criados del terrible Abu Kavir el que, conmovido por la bondad de Baba, detenga el sanguinario plan de aquella noche. Y es que, quien desprende y da bondad, siempre la vuelve a recibir de vuelta. Esta circunstancia positiva también protegerá al protagonista en la irremediable huida lejos de las garras de su tío.

            Y aquí comienza el viaje de Baba Ganush por media África, un viaje especial que no se limita solamente al mero hecho de desplazarse de un punto a otro, sino que tiene un mayor significado, que va desvelándose capítulo a capítulo y jornada tras jornada. Un viaje desde el mar hasta el interior, desde Casablanca hasta la selva de Ituri, desde el desierto hasta la humedad de la jungla, desde la cultura árabe hasta la cultura de los pigmeos. En fin, desde su mundo pequeño y local hasta su transformación en héroe y protagonista de la profecía que le aguarda al final del trayecto. Baba va enriqueciéndose a cada paso que da y en cada sitio por el que pasa y el lector junto con él va maravillándose de la diversidad del mundo que, en definitiva, es lo que nos   hace más tolerantes.

            Un bonito dibujo de la ilustradora Zuzanna Celej, y que precede al primer capítulo, nos guía en un golpe de vista por el trayecto de la historia. Y en un punto del recorrido aparece Mimí, la danzarina pigmea a la que Baba rescata de un barco de recreo para ricos y que, como otra protagonista más, acompañará al joven marroquí hasta su destino.

            En este punto el viaje es imparable. Por la novela desfilan muchos y curiosos personajes: el niño inglés que había sido convertido en paloma, el chino Pin Kin, el adivino Abdul Kadur y sus gatos Zizí y Zazá, los índigenas bamiki bandura… Desfilan también leyendas, tradiciones, costumbres, profecías, ritos… Recorremos valores como la generosidad, la bondad, la amistad, la libertad… y nos parece entrever también un trasfondo de injusticia y crueldad donde hay trata y explotación de seres humanos que, por ingenuidad o necesidad, se ven abocados a ello.

            La ocarina azul no defraudará a los jóvenes lectores y lectoras que buscan la emoción sin descanso y que, sin darse cuenta, irán pasando de la aventura a la reflexión, de lo fantástico a lo real, del entorno próximo al más lejano y, al final del viaje, seguro que serán mejores personas porque Baba Ganush les habrá enseñado que el mundo se transforma con bondad y generosidad.

            Un apunte más. Hace años leí la novela La leyenda del Rey Errante, de Laura Gallego ( escritora que, dicho sea de paso, deberíamos prodigar más en España, como especialista en novela juvenil) y ha sido la lectura de  La ocarina azul la que me ha traído a la memoria esa preciosa historia. Sin duda las dos comparten muchos aspectos y a la vez se pueden complementar. Para un lector o lectora un poco más avezada, leer la historia del Rey Errante tras la de Baba Ganush le enriquecerá  en muchos aspectos.

Alberto

           

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DE LOS LIBROS

Montaigne

Autor: Montaigne, Michel de (1533-1592)

Título: De los libros / Michel de Montaigne ; ilustraciones de Max ; traducción de María Teresa Gallego.

Editorial: Madrid : Nordica, 2019 (1ª edición)

Descripción física: 56 p. : il. ; 19 cm.

ISBN:978-84-17651-25-1

CDU:821.133.1-4″15″

Ilustración: Max

Traducción: Gallego Urrutia, María Teresa.

He leído pocos ensayos y casi nunca lo he hecho por placer, sino por indagar sobre un tema cuando la ocasión lo ha requerido. Cuando cae, además, en mis manos un ejemplar de pocas páginas, sea del género que sea, tiendo a pensar que su lectura va a resultarme algo dificultosa.

Michel de Montaigne (Saint-Michel de Montaigne, Francia, 1533-1592), filósofo, escritor y humanista en su época, está considerado el creador del ensayo como género literario. El título que nos ocupa pertenece, de hecho, a su obra Ensayos, comenzada a escribir en 1572.

En De los libros presenta tanto aquello que le gusta como lo que le disgusta en cuanto a diferentes autores y obras, y lo hace con una redacción atemporal en la que prima la sinceridad y la franqueza y que encaja con los cánones y reflexiones habituales de la modernidad.  Así, en la página 12, con la frase No se fije nadie en los temas que trato, sino en la forma en que los trato, nos hace una declaración de intenciones, opinando, siendo crítico con otros autores y consigo mismo, reconociendo su falta de conocimiento sobre algunas cuestiones y dejando al lector con una idea: para opinar de la manera en la que él lo hace ha tenido que leer mucho y meditar largo y tendido sobre lo leído.

Montaigne busca en los libros entretenimiento, y si no entiende lo que dicen, no insiste y deja su lectura. Nos informa de su pensar de una manera adecuada y directa cuando nos dice que le interesan los libros Antiguos porque le parecen más completos que sus contemporáneos. Para él son importantes autores como Virgilio, Lucrecio, Catulo, Horacio, Lucano y Terencio. Sin embargo, Ariosto y Ovidio no le dicen nada. Tampoco siente atracción por los Amadises y le es grato, sin más, el Decamerón. Compara a Plutarco y Séneca, resaltando las virtudes de cada uno. De Cicerón saca provecho de sus obras de filosofía y moral, aunque es un autor que le resulta aburrido. Los historiadores le son gratos y fáciles. Alaba a Salustio, pero sobre todo a César, al que considera perfecto y excelente.  Y todas estas lecturas las ha realizado con el principal objetivo de conocerse a sí mismo, de no aburrirse y de encontrar respuestas.

La redacción está hecha en primera persona, con un lenguaje ágil, sin adorno, explicando cada una de sus reflexiones y decisiones y hablándole directamente al lector, admitiendo que no le importa empezar un libro y, si no le agrada o le es aburrido, dejarlo inacabado, ya que no está dispuesto a perder su tiempo con lecturas que no le aportan nada. Y en mi opinión aquí radica la originalidad de Montaigne.

Max, pseudónimo de Francesc Capdevilla (Barcelona, 1956), ilustra 9 páginas, el exlibris y la cubierta de esta edición, dándole un aire actual a la estética e indumentaria francesa del siglo XVI, así como el toque de humor que completa las palabras del ensayista.

La responsabilidad de la traducción ha caído en manos de María Teresa Gallego Urrutia (Madrid, 1943).  Con una gran trayectoria profesional y numerosos premios, ha transcrito obras de más de cien autores. Su interpretación de las palabras de Montaigne es un valor más para elegir la lectura de este libro.

De la suma de autor, ilustrador y traductora resulta un ejemplar atractivo, coherente y sin defectos que invita a su lectura. Eso sí, una lectura lenta que permita saborear cada pensamiento del autor y releer cada línea cuantas veces sea necesario.

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LA ANIMACIÓN A LA LECTURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA Y QUÉ BLANCA MÁS BONITA SOY

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Qué blanca más bonita soy

Dolf Verroen

Lóguez, 2007

Lo confieso: esta pandemia que estamos viviendo está matando por completo mi vocación docente. No voy a hablar aquí de mi infinita tristeza ni de mis ataques de ansiedad casi diarios; eso lo dejo para mi psicóloga. Pero sí de mi desmotivación y falta de espíritu en mis clases.

Tras lo que considero un fracaso profesional absoluto durante el confinamiento, llegó el momento de incorporarse a las aulas en septiembre. Me vi enfrentada a cuatro grupos de alumnos a los que tardé casi un mes en identificar por culpa de las mascarillas. Separados a metro y medio y conmigo en la mesa del profesor, sin poder pasear entre ellos, sin recoger cuadernos, sin acercarme, abocada a explicar morfología desde la pizarra.

¿Cómo animar a leer? Mi estrategia había sido siempre llevarles libros, dejar que los tocaran, que los olieran, que los ojearan, que se los llevaran a casa; sentarme en la mesa y pedirles que me rodearan para mostrarles un álbum ilustrado; llevarles a la biblioteca y empezar a recomendar lecturas que sabía que podían engancharles. Se acabó. Todo eso se acabó.

Y lo intenté. Lo prometo. Sustituí la presencia física del álbum ilustrado por vídeos de youtube, el olor de los libros por “entusiastas” glosas, la biblioteca por lecturas en PDF. Naturalmente, no funcionó.

Esta semana recordé cuál era mi mejor arma: mi voz. Una vez me había pasado una hora entera leyendo un libro en 2º de Bachillerato (ver aquí). ¿Por qué no intentarlo en 2º de ESO? Parecía difícil mantener la atención de chicos y chicas de solo trece años durante cuarenta y cinco minutos, pero tal vez con el libro adecuado…

El viernes llevé a mis grupos QUÉ BLANCA MÁS BONITA SOY. Dije que guardaran todo; solo quería que me escucharan. Leí en la contracubierta: “María recibe un regalo muy especial por su duodécimo cumpleaños: Un pequeño negro, un esclavo.”  Gestos de extrañeza y una explicación ¿Dónde y cuándo tenemos que situarnos? Increíblemente, alguno había visto Lo que el viento se llevó; incluso un par de niñas habían leído La cabaña del Tío Tom y me ayudaron a “ambientar” a sus compañeros.

Empecé el libro: en un grupo, en dos, en tres. Intentando modular bien la voz a pesar de la mascarilla, haciendo pausas en los momentos más dramáticos (el regalo de Koko y de la fusta; el tacón clavado en la mejilla de la esclava de papá; el ahogamiento por parte de una de las tías del bebé de su esclava; el parto de Ula; y, siempre la naturalidad y la frialdad de María). La propia estructura del libro, cuarenta capítulos breves y frases cortas, ayudó a crear el clima necesario para que mis chicos contuvieran a ratos la respiración.

La lectura me llevó justo cuarenta minutos en cada clase, así que no nos dio tiempo a hablar nada; lo haremos el lunes. Pero sí pude oír su absoluto silencio (¡Durante cuarenta minutos; trece años!), incluso después de sonar el timbre;  pude ver sus miradas entre ellos (¿Qué está pasando aquí?), pude sentir su congoja cuando rematé con las palabras del autor: “Todas las personas en esta historia han sido inventadas y, sin embargo, todo sucedió verdaderamente”; vi lágrimas en unos ojos (“Thalía, ¿qué pasa? ¿te has emocionado?”. “Es que, es que…” respondió, movió la cabeza, cogió sus cosas y se fue).

Espero sus comentarios, aunque sé que me defraudarán. No es lo mismo conversar sobre un libro con un fin de semana por el medio que hacerlo inmediatamente tras una lectura que nos ha impactado. Pero no me importará. Porque sé lo que sintieron durante la clase del viernes. Y porque ahora yo sé que puedo.

Emma Cabal

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LA COLECCIÓN DEL ABUELO

La colección del abuelo

Texto: Javier Sobrino

Ilustraciones: Bruna Valls

Edelvives

Un día en que Lobezno está en casa de su abuelo, se encuentra un viejo álbum de fotos familiar. Poco a poco, el nieto irá descubriendo retazos del pasado de su abuelo a través de las fotos. Gracias a ellas, conocerá a los amigos, compañeros y novias que compartieron diferentes momentos de su vida, pero a su vez entreverá la verdad que escondían sus continuos viajes y los momentos de separación de la familia.

Para 1º o 2º de la ESO, este álbum ilustrado ofrece grandes posibilidades de acercar el gusto por la lectura a los más reticentes y consolidarla entre los habituales.

Tras mostrar la portada, la contraportada y fijarnos en el color predominante, les leo la sinopsis y les advierto de que es un libro con “sorpresa”, palabra talismán que les hace fijar la vista en el cartoné.

Bruna Valls me echa un cable. Las guardas no pueden ser más sugerentes. Ya no hay despistados.

Empiezo a leer y cada dos o tres páginas les pregunto si notan algo “raro” o si  todo les resulta “normal”. Todo “normal”, me contestan. Yo sonrío a lo Mona Lisa, no sin esfuerzo. Se masca en el ambiente que no se olvidan de la sorpresa, pero de momento, no asoma. Llevamos leídas quince páginas y nada de nada. Pero en la tercera línea de la dieciséis, Javier Sobrino nos pega un meneo de los de carácter retroactivo. Y se enarcan cejas, se abren bocas y se dilatan pupilas. La sensación de títere en manos del autor es palpable. Durante toda la lectura nos estaba ofreciendo la verdad delante de nuestras propias narices y la percibimos igual que los topos contemplan un  cielo azul. Recapitulamos y nos fijamos en el campo semántico con que el escritor cántabro domina de principio a fin toda la historia. Una maravilla. Hasta ocho adjetivos jugando con la ambigüedad de la lengua y otra referencia justo al principio. La última ilustración a doble página nos ofrece un futuro prometedor para Lobezno y la última foto de la guarda desmiente la inclinación culinaria del abuelo que comentó a su nieto.

Es un álbum que regala -en especial al profesorado de Lengua- una preciosa oportunidad de disfrutar de su asignatura, de los dobles sentidos, de lo lúdico y lo creativo. Al profesorado de Plástica le permite reivindicarse más de lo que está habituado. La sensibilidad de Bruna Valls es digna de mención aparte: la paleta cromática es contenida, con ocres, arenas, marrones, tostados, generando una atmósfera envolvente con cierto toque nostálgico.

Solo me resta felicitar a ambos creadores y darles un millón de gracias.

Olga Orviz

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PROMESAS

Promesas

Ana Juan y Matz Mainka

Edelvives, 2016

La trilogía del Mar del Norte está compuesta por tres álbumes de diferente calidad. Las tres historias tienen un clima tenebroso y mágico, pero ésta tiene además el regusto de lo folclórico y lo atávico, de las tradiciones y de la ambientación que hacen que sea especial. Y decidí este año que después de “El almohadón de plumas” le tocaba estrenarse en clase, en 1º de Bachillerato. Un éxito.

Utilizando el negro como base, vemos cómo Ada conoce a un soldado que parte a la guerra al día siguiente. Se enamoran, o al menos él lo hace, y Ada es bendecida con seis promesas amorosas. Pero no se trata de una bendición, porque el soldado más que hablar dibuja en rojo tatuajes sobre sus dos manos, con juramento de amor eterno, y una vez muerto va cumpliendo sus promesas con ese mismo color sobre el cuerpo de la enamorada, que se ve así superada por una fuerza misteriosa que la obliga a esconderse, a avergonzarse… Lo que parecía bueno se convierte en una maldición, que dejó a los chavales impresionados.

“¿Por qué es malo que una sirena se enamore de su hijo?” Esta fue la pregunta detonante que lanzó una de las chicas y que dio lugar a una clase preciosa, porque varios fueron los que se decidieron a hablar a continuación. “¿No ves las sirenas de Piratas del Caribe?”, fue la respuesta. Y entonces salió también Ulises, y Víctor Manuel con una canción de mi adolescencia sobre la sirena de la mar. Y alguien recordó Los otros, y una escena de miedo clavadita a la página en la que Ada, ya loca y abandonada, está cubierta por una sábana blanca pero sus tatuajes rojos siguen percibiéndose. “Una cursilada lo de las flores y lo de los pájaros, pero eso de que haya noche de bodas y que ella ni se entere porque él venga como fantasma, ¿eso no es violación, Lorena?”

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MARCA DE NACIMIENTO

9788444146751

Marca de nacimiento

Caragh M. O`Brien

Everest 2011

Ahora que se ha puesto tan de moda el término distopía, nada mejor que explicarlo a nuestros jóvenes lectores y lectoras con el ejemplo de esta obra de Caragh M. O`Brien, profesora de Lengua en un instituto de Minnesota y especialista en el estudio de códigos e idiomas,  bagaje este que le ha servido para lograr el éxito con Marca de nacimiento, su primera novela para el público juvenil.

            Según la RAE, distopía es la “representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana”. Así es el terrible mundo de Gaia, la protagonista: un planeta Tierra de principios del siglo XXV, arruinado por un sol impenitente que ha desertizado medio mundo y ha arruinado los recursos de alimento y agua. Ahí, en algún lugar, se eleva el Enclave, un reducto amurallado y privilegiado donde una élite ha logrado preservar, en cierto grado, el modo de vida anterior al cataclismo. Los poderosos del Enclave, liderados por el Protector, gobiernan con mano dura, injusta y discriminatoria a los que viven en el exterior, con los que mantienen una relación perversa y desigual de intercambio de intereses.

            Todos los ingredientes propios de una saga de ficción están servidos, y sin duda dan su resultado para que esta sea otra novela que engrose la lista de libros con los que conquistar a los más jóvenes y fomentar la afición por la lectura. Hay, sin embargo, algunos aspectos en el conjunto de la obra con los que la autora ha intentado buscar su parcela de originalidad, para diferenciarla de otras narraciones similares.

            El propio personaje femenino de Gaia, la protagonista, reúne rasgos que la convierten en una heroína interesante. Su nombre ya es evocador, aludiendo a la deidad  mitológica de la madre Tierra o la Madre naturaleza, entre otros significados. No es de extrañar, así, que sea una aprendiza de comadrona, a pesar de sus 16 años, oficio que hereda de su madre y que, aunque en un primer momento nos parezca una bella profesión, pronto conoceremos la maquiavélica finalidad que esconde.

            Efectivamente, a partir del encarcelamiento de sus padres, Gaia, descubre que los 3 recién nacidos que debe entregar a los habitantes del Enclave, cada mes, no son unos afortunados que tendrán una vida llena de posibilidades, y a la vez moneda de cambio para proporcionar recursos a los marginados que, como ella, viven en el exterior. Aquí la trama se precipita, de forma interesante , aunque con un ritmo desigual. En realidad, esos bebés son futuros reproductores para perpetuar la saga de la élite poderosa, que ha visto mermada su descendencia por la hemofilia, fruto de su endogamia (otra interesante palabra que explicar a nuestros jóvenes lectores).  

            Físicamente, este personaje también destaca por una mezcla de belleza y fealdad, y es que una cicatriz emborrona su rostro, consecuencia de un accidente doméstico cuando era niña…Aquí el título cobra su sentido, aunque doblemente: otra marca de nacimiento, como si fuera un código, aparece tatuada en su tobillo, y en todos los tobillos de los bebés que su madre ayudó a nacer y entregó al Enclave.

            Y hablando de personajes femeninos, también destaca esta obra por la importancia y presencia mayoritaria que tienen durante toda la historia: su madre, sus amigas, las doctoras, las parturientas…Rasgo que mantiene la autora en el segundo libro de lo que será una trilogía, Preciada, donde este mundo de mujeres cobra aun más peso.

             Por último, la novela se presta a diversas lecturas,  no solo la que nos entretiene siguiendo la peripecia de Gaia en su incursión dentro del Enclave para rescatar a sus padres, sino también aquellas otras que nos hacen reflexionar sobre el poder político, la ética, el medioambiente o la ciencia, ingredientes todos que van enriqueciendo la trama a gusto de la curiosidad de cada lector.

Alberto